Madrid, donde no se pone el Sol July 30, 2007
Tuñón y Masilla ganan el concurso para construir el Centro de Congresos de Madrid.

El año 2007 está siendo uno de los mejores de Tuñón y Mansilla. Primero fue el éxito cosechado con el Musac de León, gracias al que han recibido el prestigioso premio europeo Mies van der Rohe. Ahora han sido elegidos en Madrid para construir el Centro Intenacional de Convenciones, diseñalo por una de las parejas de arquitectos de más actualidad en España.
El edificio, llamado Madrid, donde no se pone el sol, es optimista y trata de construir un nuevo sol para Madrid. En palabras de los autores es “un sol de poniente, detenido dese el optimismo de saber que Madrid es una ciudad que vive, trabaja y se divide a todas las horas del día, una ciudad donde no se pone el sol”. El nuevo sol, que estará situado en los terrenos de la antigua Ciudad Deportiva del Real Madrid, junto a las cuatro torres de construcción, transformará el ya de por sí cambiado el skyline de la capital.
El conjunto propuesto para el Centro Internacional de Convenciones se organiza como una gran estructura luminosa de diferentes plantas, apiladas dentro de una gran torre circular, un gran sol artificial que iluminará la ciudad. El edificio se construye entre dos grandes superficies de forma circular, abiertas a naciente y a poniente. Estos dos círculos aumentan su tamaño hasta construir dos grandes crujías, donde se alojan los elementos de servicios y de comunicación vertical: ascensores, escaleras mecánicas y escaleras de evacuación.
Las perforaciones cónicas de distintos tamaños de la superficie, “múltiples ojos” según los autores, permiten una doble lectura. Desde un punto de vista estético y práctico. Mansilla explica que los agujeros pequeños iluminan el interior “ya que miran a poniente y a levante, y las grandes se convierten en miradores, que permiten acceder a unas impresionantes vistas desde la ciudad hacia la sierra”.
Sostenibilidad
El edificio apuesta claramente por la sostenibilidad. Una serie de panerles solares colocados en el techo y en las paredes laterales aprovecharán la energía solar, se utilizará el agua lluvia para regar subterráneamente un lago y el edificio se construirá con materiales limpios y procedente de materiales reciclados. Además, el aire mediante una acumulación en el lago permitirá aprovechar la temperatura de la tierra, por donde circularán corrientes que se refrescarán mediante agua vaporizada y subirán a los pisos superiores para rebajar la temperatura ambiente. Por último, la eficiencia energética está garantizada mediante utilización de LEDs en toda la fachada.

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